
Si considera que la festividad de Navidad se centra exclusivamente en la indulgencia culinaria y la diversión descontrolada, está gravemente equivocado. En esta presentación, le revelaremos por qué celebrar estas festividades puede ser extremadamente beneficioso para nuestra salud.
Tradicionalmente, las festividades navideñas han gozado de una mala reputación en términos de salud. Los excesos gastronómicos, el estrés ocasionado por las compras limitadas en tiempo y presupuesto, la ansiedad producida por la reunión con familiares conflictivos, entre otras situaciones, pueden echar a perder esta hermosa costumbre.
En realidad, la lista de aspectos negativos podría ser extensa, pero la verdad es que dentro de esa imagen pesimista, las Fiestas Navideñas también albergan múltiples beneficios para nuestra salud, de los cuales somos conscientes.
Le invitamos a descubrir estos beneficios y aprovechar al máximo las siguientes recomendaciones.
La familia, un seguro de salud.
Muchos de nosotros consideramos que lo más importante para mantener una buena salud es dedicar tiempo de calidad a compartir momentos con la familia, los amigos y las mascotas. Comer en compañía de nuestros seres queridos conlleva numerosos beneficios: nos ayuda a masticar de manera más pausada, fomenta hábitos nutricionales saludables en los niños y propicia el intercambio de ideas que fortalece nuestra autoestima.
El placer de regalar.
Cuando realizamos intercambios de regalos, nuestro cerebro libera dopamina, una hormona que contribuye al bienestar. Sin embargo, al regalar también se segrega oxitocina, la hormona responsable de generar afecto y amor. Incluso existen investigaciones que sugieren que no hacer regalos puede provocar sentimientos de vergüenza que a su vez aumentan los niveles de cortisol, la hormona relacionada con el estrés.
Dar y recibir abrazos.
Aun en tiempos de pandemia, permítase ser inundado por el espíritu navideño y no dude en dejarse mimar por sus seres queridos (siguiendo las restricciones correspondientes). Está científicamente comprobado que aquellas personas que reciben una mayor cantidad de abrazos disminuyen su riesgo de padecer ansiedad o depresión, experimentan menos estrés y tienen una menor probabilidad de desarrollar enfermedades relacionadas, como infecciones. Los abrazos (o cualquier contacto físico) generan sentimientos de apoyo por parte de familiares y amigos.
Decoración en navidad.
Si disfruta de la decoración del hogar con detalles hechos por uno mismo, es sabido lo reconfortante que puede resultar esta actividad. Decorar estimula la creatividad y contribuye a aumentar la autoestima, además de mejorar las habilidades manuales. Otro beneficio significativo es la mejora de la concentración, lo cual nos permite olvidarnos de problemas, preocupaciones y aliviar la ansiedad. Por lo tanto, la decoración casera hecha a mano no solo embellece nuestro entorno, sino que también proporciona un espacio de tranquilidad y bienestar.
Sáltate la dieta.
¿Te ha llamado la atención que al seguir una dieta, la pérdida de peso es más significativa al principio y se vuelve cada vez más desafiante con el tiempo? Esto ocurre porque nuestro cuerpo se adapta a consumir menos calorías, lo que ralentiza el proceso de adelgazamiento. Para reactivar la pérdida de peso, deja de lado la dieta durante unos días y estimularás nuevamente tu metabolismo.
Eso no implica que vaya a comer sin control, la invitación es a disfrutar de las comidas navideñas, consumiendo de todo en cantidades razonables, sin repetir y compensando en las comidas posteriores.
Anímate a cantar villancicos.
Da igual si desafinas o no, cantar provoca que segreguemos más endorfinas, lo que aumenta nuestra sensación de bienestar. Por lo tanto, no debemos pasar por alto la oportunidad de tomar el micrófono y entonar villancicos en estas festividades. Al cantar, nuestra respiración se vuelve más lenta, lo que reduce la presión arterial y el ritmo cardíaco, generando una sensación de calma y bienestar. Además, si cantamos en compañía, fortalecemos nuestro sistema inmunológico y reducimos el estrés.
Conecta con tu niño interior.
Las festividades navideñas nos brindan la oportunidad perfecta para reconectar con nuestra esencia infantil y con los niños presentes en nuestro hogar. Aprovechemos este momento para disfrutar nuevamente de los juegos, ya que estos no son exclusivamente para los más pequeños, sino que también ofrecen importantes beneficios para todos los miembros de la familia. Los juegos estimulan el cerebro, contribuyen a mantenerlo activo y reducen el estrés. Además, al jugar con nuestros hijos, fortalecemos los vínculos familiares, mejoramos la comunicación y transmitimos nuestros valores y enseñanzas.
Más allá de estas recomendaciones, lo más importante es que tu disposición a disfrutar estas fiestas sea lo primordial, aprovechando todos los espacios y momentos para compartir en familia.
Felices fiestas.




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