En psicología, el fenómeno conocido como auto-sabotaje se refiere a la tendencia que tenemos a obstaculizar y sabotear de forma consciente o inconsciente la consecución de nuestras metas, objetivos y logros a través de comportamientos autodestructivos. Esta conducta suele manifestarse en momentos clave de cambio y toma de decisiones que implican una gran responsabilidad. El auto-sabotaje puede ser causado principalmente por el temor al cambio, como por ejemplo, cuando nos enfrentamos a la decisión de comprar una casa, momentos previos a una cita importante o cuando estamos en la recta final de un proyecto al que hemos dedicado mucho esfuerzo.
Existen diversas causas que pueden influir en este comportamiento de auto-sabotaje. A continuación, destacaré algunas de las más comunes:
- Baja autoestima: Si nuestra autoestima está debilitada, nos sentiremos más pequeños en comparación con los demás y creeremos que no podemos alcanzar nuestras metas y objetivos. Podemos sentirnos estancados, incapaces de avanzar en nuestro camino de superación personal.
- Miedo al fracaso: Cuando interpretamos el fracaso, los errores y posibles equivocaciones como lo peor del mundo, como algo limitante y espantoso, nos resultará difícil tomar y mantener decisiones que implican un cambio en nuestras vidas.
- Miedo a los cambios: Es relativamente común que, ante la llegada de un cambio importante (ya sea laboral, en nuestras viviendas o en nuestras relaciones), sintamos miedo y dudemos de nuestra capacidad para enfrentarlo. En consecuencia, la opción más segura y cómoda puede parecer no hacer nada, quedarnos estáticos y no aventurarnos más allá de nuestra zona de confort (donde todo es más fácil, cómodo y predecible).
- Inseguridad: La inseguridad está estrechamente relacionada con la baja autoestima. Si nos sentimos inseguros, no nos sentiremos capaces de abordar nuevos proyectos y experimentaremos miedo, lo cual puede llevarnos al autosabotaje y evitar que demos el salto necesario.
- Falta de motivación: Si carecemos de motivación, ni siquiera la emoción de nuevos proyectos evitará el estancamiento que acompaña al autosabotaje. La falta de motivación y de entusiasmo son compañeros perfectos para obstaculizar cualquier objetivo. Debemos luchar contra ellos.
- Falta de metas: Si no sabemos, no sentimos o no tenemos una clara comprensión de lo que queremos lograr a corto, medio y largo plazo, seremos presa fácil del autosabotaje. No tener metas claras facilita caer en el autosabotaje cuando llega el momento de embarcarnos en un nuevo proyecto.
- Metas externas: Cuando perseguimos objetivos que no son realmente nuestros, es más fácil flaquear y ver fracasar la tarea. El autosabotaje se intensifica cuando nuestras metas no son nuestras, sino de otros (padres, parejas, amigos…).
Tipos de auto-sabotaje.
Ahora que ya identificamos las causas más comunes del auto-sabotaje, vamos a conocer los cuatro tipos más frecuentes y habituales de auto-sabotaje:
- Incompletitud y Proyectos Inacabados: Iniciar numerosos desafíos y proyectos nuevos, solo para dejarlos incompletos o abandonarlos en el camino, como no completar una carrera, renunciar a una dieta prescrita por un nutricionista o dejar a medias la escritura de un libro…
- Procrastinación: El acto de retrasar o posponer tareas. Es cuando evitamos comenzar una actividad, reemplazándola por tareas menos significativas o más fáciles de hacer que resultan más atractivas. La procrastinación es bastante común, con ejemplos como decir: «me inscribiré en el gimnasio el próximo mes», «me apuntaré a la academia de inglés después del verano» o «los llamaré la próxima semana»… ¿Te suenan estas frases? La verdad es que procrastinamos porque no disfrutamos mucho de la tarea y no nos apetece hacerla en absoluto.
- Poner Excusas: La mayoría de nosotros tenemos a alguien cercano que constantemente encuentra excusas para justificar su evasión de nuevas tareas. Frases como «estoy muy ocupado», «no tengo tiempo», «soy demasiado mayor para eso» o «es demasiado caro»…. Excusas, excusas y nada más que excusas.
- Perfeccionismo: Cuando somos perfeccionistas, se vuelve difícil avanzar en una tarea por temor a cometer errores. Esta inquietud a menudo se convierte en la excusa perfecta para no terminar. Este autoboicot se puede dividir en dos tipos:
- Creer que como no podemos alcanzar la perfección en la tarea, ni siquiera lo intentamos.
- Durante el proceso de una actividad o tarea, si no podemos satisfacer nuestra necesidad de perfección, dejamos de hacerla y la abandonamos.
¿Cómo podemos superarlo?
Sentir miedo y vértigo en determinados momentos en los que pueda surgir el cambio es completamente normal, y sería extraño no experimentarlo. Sin embargo, debemos prestar atención cuando el miedo y ciertos pensamientos irracionales nos bloquean, nos incapacitan, nos estancan y nos impiden avanzar sin lograr nada nuevo.
La diferencia fundamental entre las personas que se autosabotean y las que no lo hacen es que estas últimas controlan estos miedos y no permiten que los consuman.
En este sentido, algunas de las claves que nos pueden ayudar a superarlo son:
- Aceptar nuestros miedos: Es fundamental que seamos conscientes de lo que nos asusta y una vez identificado, no debemos evitarlo, cancelarlo o eludirlo. Acepta el miedo y acéptalo. ¿Estás familiarizado con el programa: Conquistando Nuestros Miedos?
- Cultivar nuestra motivación: Si sientes que te falta motivación, te sientes desanimado, apático o sin entusiasmo… ahí está. Trabaja en tu motivación, y si no sabes cómo motivarte, puedes crear un plan de acción específico para lograr pequeñas recompensas una vez alcanzadas. ¿Estás familiarizado con el programa: Habilidades Extraordinarias para Personas Comunes?
- Cultivar nuestra autoestima: Es fundamental que nuestra autoestima esté bien arraigada para empezar y continuar con los objetivos que nos hemos propuesto. ¿Estás familiarizado con el programa: Cómo se Siente Ser Tú?
- Creer en uno mismo: Si crees que puedes, ya has logrado mucho, pero debes creerlo de verdad, sentirlo dentro de ti.
- Perseverar: No te rindas en el primer obstáculo; tener un poco más de paciencia y ser perseverante es vital para alcanzar metas. La impaciencia y la prisa no nos benefician; solo provocan frustración.
- Nadie dijo que fuera fácil: Es importante ser conscientes de que la mayoría de las veces, las metas propuestas no son sencillas. Debemos estar preparados para futuros contratiempos, desafíos imprevistos y dificultades que puedan surgir. ¿Estás familiarizado con el programa: Proyecto de Vida?
Ahora conocemos un poco más sobre auto-sabotaje y lo incapacitante que puede resultar para nosotros si no somos consciente de él.
En la Escuela de Codesarrollo hemos desarrollado programas que seguramente te aportarán herramientas para dar el primer paso y de ser necesario te brindamos el acompañamiento para trabajarlo y superarlo.





Deja un comentario