Estoy seguro de que este 2021 fue un año lleno de muchos retos, para los cuales hemos tenido que poner en juego todas nuestras habilidades para poder encarar la nueva realidad que ha impuesto la pandemia en todos los aspectos personales y profesionales de nuestro entorno.
Conscientes de que para muchos de nosotros la idea de hacer propósitos de año nuevo podría parecer retadora, hoy queremos compartir con nuestros lectores algunas recomendaciones para que nuestros propósitos del 2022 sean y se sientan más asequibles y nos den más satisfacciones en el año que está por iniciar.
Según los expertos, incluso para el tipo de persona a la que no le gustan los propósitos de año nuevo, escribir una o dos propósitos específicos y asequibles pueden ayudarnos a fortalecer nuestra confianza y a desarrollar una sensación de orgullo y bienestar, mejorando así nuestra calidad de vida.
Estoy seguro de que en este momento, a todos nos vendría bien un poco más de buena vibra en nuestra vida. Entonces, a continuación, te sugerimos cómo iniciar con tus propósitos para el año nuevo.
Sé consciente de tus motivaciones.
La llegada del año nuevo no significa que automáticamente nos sentiremos motivados e impulsados a comenzar un nuevo estilo de vida. No vamos a generar un cambio en nuestro comportamiento a menos que nos sintamos motivados a hacerlo. Así que, al hacer nuestros propósitos para el año nuevo, debemos tomar en cuenta aquellos cambios que nos gustaría realizar, pero también es importante tener claro el porqué los queremos hacer. Una forma de despejar las dudas es respondiendo la siguiente pregunta: ¿Qué nos hace sentirnos comprometidos con alcanzar nuestras meta?
Por ejemplo, si para el próximo año te gustaría perder peso, ¿Es porque buscas apegarte a los estándares sociales sobre el físico?, o ¿Es porque tu médico te dijo que lo hicieras? Estos son motivadores externos, los cuales son poco probables que te ayuden e impulsen a cumplir tus metas.
Por el contrario, si perder peso te interesa porque comer alimentos saludables y hacer ejercicio te hacen sentir mejor física, emocional y mentalmente, entonces esos son motivadores internos que es más probable que te ayuden a construir nuevos hábitos duraderos.
Elige metas que puedas alcanzar.
Para asegurar que nuestros propósitos de año nuevo funcionen, debemos evitar aquellos deseos que son fantasiosos, en cambio, debemos concentrarnos en metas que podamos lograr y medir. Por ejemplo, el propósito “Estar más saludable”, quizá sea demasiado vago. Si nos fijamos, a la primera, una meta enorme y poco específica, es probable que no logremos la motivación necesaria para volver a intentarlo si fracasamos.
Por ejemplo, si queremos hacer de la lectura un hábito, pero llevas años sin leer un libro, no podemos pretender leer un libro por mes el próximo año.
Es mejor afinar nuestras expectativas y comenzar leyendo un buen libro, dedicando espacios de lectura una o dos veces por semana. Si logramos hacer esto de manera consistente durante un par de meses, entonces intenta aumentar la frecuencia de lectura por semana. Cada pequeño éxito podría llevar a otros mayores.
Ten un plan, no un propósito.
En este punto, tener una meta es excelente, ¿pero sabemos cómo la lograremos? Por ejemplo, si te has propuesto que para el próximo año quieres comprarte un auto, ¿qué medidas debes tomar para lograrlo, y cuánto necesitas ganar o ahorrar para alcanzar esta meta? Si tenemos trabajo, ¿existe la posibilidad de que nos den horas extra o buscar un ascenso?
Entre más detallada sea nuestra meta, más fácil nos será desglosarla en pasos que podamos poner en acción para lograrla. Cuando tenemos un plan, podemos anticipar cuáles serán los posibles obstáculos, permitiéndonos actuar con anticipación en pro del logro de nuestra meta.
Abrevia tu lista y escríbelo.
Si tienes en mente muchos propósitos de año nuevo, elige uno que te llame más, tal vez dos si eres ambicioso. Tener un solo propósito y un plan para lograrlo es más importante que tener muchos propósitos vagos.
Luego, escríbelo. Esto no solo nos ayudará a reflexionar más sobre nuestro propósito, sino que también lo hará más memorables, más visible.
Al escribir tu propósito para el año nuevo, la manera en que lo redactas también podría contribuir significativamente en su materialización. Cuando estemos escribiendo nuestro propósito, es más efectivo estructurar nuestros planes en términos de qué vamos a hacer y no pensando en qué no debemos hacer. Es decir, digamos que escribimos “levantarme una hora antes de lo habitual cada mañana”, en lugar de decir que “quieres dejar de levantarte tan tarde”.
No seas tan exigente contigo mismo.
A final de cuentas, el 2021 ha sido un año cargado de retos, así que no te presiones demasiado al intentar cumplir tu propósito para el 2022.
Por lo general, las personas tienen más probabilidades de lograr sus metas durante las épocas que se sienten como un nuevo inicio en su vida, algunos ejemplos podrían ser los lunes, los cumpleaños, el primer día del mes u otros hitos personales como comenzar un nuevo empleo o mudarse a una nueva ciudad.
Así que no te des por vencido si no cumples con tus propósitos de año nuevo. Motívate con recordatorios amables; usar la alarma de tu teléfono a veces puede ser un buen empujoncito para ir al gimnasio o prepararte para dormir y, si andas bajo de fondos, encamínate al logro de tus propósitos eligiendo aquellas que no sean costosas de lograr.
Por otro lado, si no logramos alcanzar nuestro propósito tan rápido como nos gustaría o de la manera exacta que habíamos planeado, es importante celebrar que nos estás esforzando para lograr un cambio positivo en nuestras vidas.
En un año como este necesitamos concedernos más amor y perdón, así como ser más compasivos con nosotros mismos.





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