Es importante saber que culpa no es lo mismo que responsabilidad. Ser responsable de algo no significa que seamos culpables. Entender esta diferencia nos ayudará a minimizar la culpa por situaciones que no dependen de nuestro control o es que nunca te has sorprendido a ti mismo diciendo: “¡No es mi culpa!”.
Para contextualizar el tema que abordaremos en este post y de esta forma podamos entender, les voy a contar una historia, que hasta te podría resultar familiar:
Son las 7:00 am. y trabajas para una agencia de publicidad y tienes que terminar y entregar un proyecto para el lanzamiento de un nuevo producto antes de la 1:00 pm. de hoy. Es importante que llegues a tiempo a la reunión y por supuesto, hacer las cosas a la perfección, porque eres el líder de esta campaña y además es un cliente muy importante.
Inviertes toda tu mañana en dar los últimos toques al proyecto, pones en ello todo tu esfuerzo. Cuando sales de casa, tomas el subway, pero es tarde. “Debería haberme ido antes”. Ya llegas cinco minutos tarde a tu destino. Sales del subway y hay una protesta que cruza la avenida” ¡No lo puedo creer! ¿Tenía que ser hoy? Vas a la otra acera, llegas 15 minutos tarde. Llegas a la oficina, esperas el ascensor. Cuando subes, miras el reloj antes de entrar, pero llegas 20 minutos tarde a la sala de conferencia y descubres que el cliente se ha ido, tu jefe te mira con cara de que te va a matar.
Jefe: ¡Te dije que era muy importante que llegaras a tiempo! ¡Mira la hora! ¡El cliente se ha enfadado mucho por tu tardanza! ¡Era tu responsabilidad!
Tú: ¿Crees que lo hice a propósito? ¡Yo no tengo la culpa de que el subway se retrasara y hubiera una manifestación cortando la avenida!
¿Qué ha pasado aquí?
Todo lo que hiciste fue con buenas intenciones, esfuerzo e interés. Sin embargo, diferentes factores han hecho que no entregues el proyecto a tiempo.
Entonces…
- ¿Cuál es la verdadera responsabilidad? Entregar el proyecto terminado antes de la 1:00 pm.
- ¿De quién es la responsabilidad de que el cliente se enoje? La propia responsabilidad del cliente, porque no podemos controlar la emociones que otra persona siente.
La culpa lleva implícitos componentes que no nos ayudan en nada. Por ejemplo, no es lo mismo ser responsable de una decisión que ser culpable de una decisión. ¿Qué implica la culpa?
- Acción voluntaria: Para hacer que alguien se sienta culpable de algo, necesita una búsqueda activa para obtener ese resultado.
- El resultado será negativo: Si eres culpable de algo, ese algo será negativo.
- Se suma: El hecho de que culpemos a alguien de un hecho significa que la única manera de evitar que suceda sería eliminando al culpable. Sin embargo, ser responsable significa que él o ella se involucró en ciertos comportamientos que ayudaron a producir ese resultado.
- La culpa nos lleva a pensar en la causa – consecuencias: No todo en la vida sucede por causa y efecto. La mayoría de las cosas dependen de multitud de factores, como en la historia que hemos visto antes. Incluso a veces, cambiar uno de ellos no nos da obtener un resultado diferente.
Es importante que tengamos esto en cuenta porque a veces nos responsabilizamos de cosas que no podemos controlar, que no podríamos cambiar, aunque quisiéramos cambiarlo con todas nuestras fuerzas. Sentirse culpable por hechos, resultados o situaciones que no dependen de nosotros afecta nuestro humor, nos frustra y a menudo nos enfada.
Lo mismo sucede cuando nos hacen sentir culpables. Lo vemos injusto porque lo que ha pasado tampoco estaba en nuestros planes.
Antes de culpar a alguien, pregúntate si los resultados negativos obtenidos han sido buscados intencionalmente por la otra persona o no. Asegúrate también de haber hecho todo lo posible para cumplir con tu responsabilidad.
¿Cómo podemos ayudarte?
En la Escuela de Codesarrollo contamos con programas de formación, como Dramas de control, en el que aprenderás a manejar la culpa y desarrollaras estrategias para superar esos patrones de conducta repetitivos que te llevan a las mismas situaciones de vida una y otra vez.





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