La manipulación como forma de relacionarse

Ya sea que nos demos cuenta o no, todos estamos rodeados de personas que utilizan la manipulación como forma de relacionarse con nosotros y con los demás para obtener lo que quieren. Todos alguna vez hemos manipulamos a alguien o fuimos manipulados de manera consiente o inconsciente por otro.

Si deseamos superar esa forma de relacionarnos con las demás personas, o de alguna manera entender a quien utiliza la manipulación para lograr aceptación, cariño o respeto; a continuación identificaremos tres de las maneras más comunes de manipular a las demás personas:

1. El manipulador te hace volver atrás.

Por ejemplo, una persona se siente sola y piensa: «Necesito a alguien que me abrace». ¿Qué hace el manipulador? Le da cariño. O la persona siente que no vale nada y el manipulador le dice: «¡Eres una persona maravillosa!». Y la persona no se da cuenta de que es manipulada porque se siente deseada, valorada. Cuando se da cuenta, ya es tarde porque el manipulador le sacó dinero o bienes y desapareció de su vida. «Me engañó y no me di cuenta«, se queja, pero la realidad es que quien es manipulado estaba tan necesitado de que lo valorizaran, que estaba ciego. Tengamos cuidado cuando nos ofrecen algo que deseamos mucho.

2. El manipulador pide, pero nunca da nada.

«Alcánzame la sal, o tráeme esto y aquello». Y cuando uno le dice: «Bueno, ahora tráemela tú». «¡No! Acá el que manda soy yo». El que siempre está pidiendo y nunca da nada es un manipulador. «Al final, yo cedo, cedo y cedo desde hace diez años y ahora él o ella se fue con otra o con otro«. ¿Por qué alguien es capaz de ceder durante años? Por temor a perder al otro.

Las relaciones sanas son un «toma y dame», un ida y vuelta, un «hoy por ti, mañana por mí». Hay personas que tenemos que soportar (por su inmadurez), aun cuando sentimos que no la toleramos más. Pero hay otras a la que tenemos que resistir. Resistir significa que no hay que tolerarlos, sino tener contacto cero con ellos. ¿Por qué? Porque esos son los manipuladores que tanto daño nos hacen.

3. El manipulador no manifiesta su intención con claridad.

A veces, alguien que te ayuda demasiado quiere algo más. ¿Por qué te está ayudando? Como reza el dicho: «Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía». Esa persona te ayuda, te ayuda y te ayuda… porque te va a pedir algo. Pero no te manifestó qué es lo que quiere en realidad. Te está ayudando y, de golpe, un día para el otro, te dice: «Necesito que me prestes dinero«. Y tú le respondes: «No, ahora no te puedo prestar dinero«. «¿Con todo lo que yo hice por ti?». ¡Te mete culpa! No manifestó lo que de verdad quería desde el principio. Las relaciones sanas son claras en su intención: «Mira, yo te voy a ayudar, pero necesito que tú me ayudes con esto otro«. Entonces, al estar claro, uno tiene la oportunidad de decir que sí o que no. Pero cuando alguien no manifiesta su intención con claridad, y además presiona con culpa o con miedo, está manipulando.

Además de conocer las tres maneras más comunes de manipular, es importante también conocer algunas de las principales características de los manipuladores:

  • Son mentirosos: Una o dos mentiras las podemos perdonar. Pero la tercera mentira, ya no. Si alguien te miente tres veces, no lo permitas. ¿Por qué? Porque no se puede construir una relación sana con base en la mentira. Las personas que tienen valores, los que dicen la verdad, los que no engañan son las personas que triunfan, que logran sus metas. Porque nos han mentido tanto, que ahora encontramos a alguien que dice la verdad y nos parece raro. El que dice la verdad va a triunfar.
  • Son chismosos: Tengamos cuidado con los que dicen: «Cuéntame qué le pasó a tal persona«; o «Tal persona se fue a Europa, ¿quién le pagó el pasaje?«. Los chismosos son los que buscan información. Cuidado con ellos porque el que habla mal de otro mañana hablará mal de ti. Algunos comentan: «En mi anterior trabajo, pasaba esto y esto«. Siempre que salgas de un lugar, cierra bien la puerta y se te va a abrir una más grande hacia adelante. Nunca te vayas de ninguna parte dando un portazo. Y evita al chismoso en cualquier ámbito que sea.
  • Promueven la sospecha: «Y a ti, ¿por qué no te ascendieron?» «¿Por qué siempre ella está sentada al lado de ese hombre?«. No dicen nada malo, pero promueven la sospecha. Las personas sinceras expresas las cosas con claridad. Por ejemplo, le comentas a tu compañero de oficina: «¿Viste que Juan llegó tarde hoy?» Y esa persona va y le dice a Juan: «¿Viste lo que dijo de ti tal persona?», «¿Qué dijo?». «Que eres un vago«. Tengamos cuidado con los que cambian lo que dijimos.

¿Cómo podemos ser libres de los manipuladores?

Poniendo el foco no en lo que el otro hace, sino en lo que yo quiero hacer. Entonces si alguien me pide ayuda y decido ayudarlo, aun cuando me manipule, lo hice porque quise. No lo hice por obligación. De esa manera, nunca me voy a parar en el lugar de víctima porque, aun cuando me engañen, podré decir: «No soy víctima, lo hice porque quise». Así somos libres de todo manipulador.

A pesar de que las causas que originan la manipulación pueden ser complejas desde el punto de vista psicológico, no podemos ni debemos detenernos en ellas cuando estamos intentando ser libre de un manipulador. Otras estrategias que podemos poner en juego para salir con bien de este tipo de relaciones son las siguientes, no es necesario aplicarlas todas, solo aquellas con las que nos sintamos cómodos y nos den resultados.

  1. Expresa lo que te desagrada y explica cómo te sientes: Para enfrentar a un manipulador, es imprescindible que se dé cuenta de que no puede afectar nuestro juicio o capacidad reflexiva manipulando nuestra autoconfianza o emociones.
  2. Exprésate en primera persona y pide aclaraciones: Obligar al manipulador a que asuma la responsabilidad por sus criterios usualmente lo desarma y pone fin a su estrategia.
  3. Delimita responsabilidades y asume tus errores: Reconocer nuestras debilidades y la cuota de responsabilidad que nos corresponde indica que somos personas maduras, responsables de nuestros actos y por ende, poco manipulables.
  4. Exprésate con firmeza, serenidad y confianza: No debemos olvidar que hasta la mejor idea se puede apreciar desde diferentes perspectivas y el manipulador es muy habilidoso para encontrarle las cuatro patas al gato.
  5. Siéntete libre para negarte: Aceptar las demandas externas para evitar una discusión muchas veces implica renunciar a una parte de nuestra individualidad y ceder ante la manipulación. Entonces basta con ser congruentes y decir: «No», todas las veces que sea necesario.

Dramas de control.

En nuestra oferta de acciones formativas ofrecemos el programa: Dramas de control. Este es un programa en el que serás guiado, a través de un proceso formativo, para conocer, identificar y superar esos patrones de conducta manipuladora (dramas) que son repetitivos y te llevan a las mismas situaciones de vida, buenas o malas, una y otra vez. Sigue el link marcado al principio de este párrafo para más información sobre esta actividad.

Un comentario

  1. Mientras mas necesidad de algo se tiene más vulnerable se es.

    Le gusta a 1 persona

Replica a KATIUSKA Cancelar la respuesta

Diseñamos y desarrollamos programas para el desarrollo de habilidades para la vida

Dirección

Lodi, NJ

07644 United States

SOPORTE ACADÉMICO

Correo electrónico:

contacto@escueladecodesarrollo.com

Horario

Lunes a viernes:

09:00 a 6:00 PM

¡Síguenos!